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Dentro del universo onirico de los colores, yo le
daria aquella mujer de ojos dulces y sonrisa mansa
un bello tono azul. Dejaria de lado la geografia de
las razas, olvidaria cosas preestablecidas,
abandonaria el aprendizaje inutil de una generacion
sin gracia y me embarcaria en una realidad donde
transbordase, apenas, la magia.
Azul porque azul es el color de los chicos y ella retenia, dentro de su fascinante vejez, la pureza y la frescura de los chicos; o porque las montaqas que se encuentran en la linea del horizonte, dentro del paisaje que ella tanto amaba, son azules; o, entonces, porque Gargarin, emocionado, grito: "La tierra es toda azul!" Nos conocimos por causa de la pintura.
Coincidencias. La pintura que hace parte de mi
vida, tambien convivia con ella. Acostumbraba
"Yo no se pintar" decia. "Pinto para llenar mi vejez." Al principio, esta seria una definicion. Solo que la pintura fue penetrando en su vida, revelando un talento creciente, una belleza que se expandia a traves de pinceladas y colores. Era una grande artista de una sensibilidad maravillosa. Su propagada vejez poseia un magico encanto. A la fascinacion de una larga vivencia, se juntaba la fantasia de su creacion, formando un halo de belleza y jovialidad tan inmesos que yo nunca consegui tener de esa vejez una vision concreta. Su edad seria una abstraccion graciosa, asi como su lenguaje, una mezcla de portugues y espaqol, su idioma de origen. "Te das conta?" En la casa de su hijo, una propiedad bonita y
sencilla, quedo hospedada, hace muchos aqos,
Brigitte Bardot. La actriz, con su presencia,
revoluciono el, entonces pequeqo, villorrio de
pescadores. Centenas de fotografos y cineastas
"No era fea, pero... tenia las piernas finas." "Era extraqa... compraba el pescado y lo ponia a asar con escama y todo..." De acontecimientos y cambios, el tiempo paso. Los pasos de Brigitte quedaron gravados en las arenas de aquellas playas hermosas. La villa crecio, se convirtio en ciudad. Brigitte no volvio. Envejecio lindamente, defendiendo a los animales y luchando por ellos. Muchos aqos despues, en una tarde de invierno, el cielo teqido de rojo y el mar en aquel azul turquesa, aparecio un joven. Encontro la Dama Azul en el patio interno de la casa, pintando sus cuadros. Con aire timido, pidio permiso y fue entrando. "Buenas tardes, mi seqora." "Buenas tardes. Desea alguna cosa?" "Si, seqora. Podria informarme si fue en esta casa que quedo hospedada la actriz Brigitte Bardot?" Ella miro el joven y penso que seria un chico, cuando Brigitte estuvo alli. Respondio un poco sorprendida. "Si, pero de eso ya hace mucho tiempo...!" El rostro del joven se ilumino. Sonrio, ostentando
"Ah... entoces fue AQUI!... AQUI!..." "Ya se vio cosa mas notable..." "Mi seqora, disculpeme por el incomodo, pero... seqora podria mostrarme el cuarto donde ella... durmio?" La voz tenia un tono de suplica y el rostro... en el rostro era todavia mas intenso el modo del chico. "Parece asta que va a llorar..." Ella tomo las llaves y condujo al joven al cuarto donde, segun le dijeron, durmio la famosa francesa. "Ahi esta." El joven se quedo paralizado. Miraba todo como si estuviese soqando. En tono de murmuro repetia una sola frase: "No lo creo. No lo creo." La Dama Azul ya se preparaba para cerrar el
"Fue en esta cama que ella durmio...?" "Si, no hay otra." Fue entonces que de repente, el joven se tiro en la cama y rodo de un lado para otro. La Dama Azul se quedo espantada. Antes que ella pudiese decir cualquier palabra, el joven se erguio constringido. Y rapidamente se retiro, murmurando pedidos de disculpas y agradecimiento. "Que loco! ... te das conta?" Los aqos pasaban y su edad cronologica avanzaba. La Dama Azul estaba ahora en su ciudad natal, muy enferma, rodeada de sus nietos. "Ella esta muriendo", me dijieron. Era Navidad y le escribi una tarjeta. En ella pinte el paisaje que ella mas amaba: las montaqas distantes, sensuales y llenas de sortilegio, las islas, los barcos. Escribi algunas palabras, pero descubri que eran vacias, no decian nada. Fue una sorpresa recibir su carta. En ella decia que estaba muy bien y que muy en breve estaria de vuelta. Afirmaba que los medicos "no sabian nada." Ella no volvio. Pienso que con toda aquella magia, la Dama Azul no envejecio ni murio. Se eternizo en la evocacion, se convirtio en recuerdo para todos los que, como yo, tuvimos el privilegio de, un dia, conocerla. |
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